En el año 2009 mi marido me "presento" el facebook. En ese momento no me pareció la gran cosa, no supe como utilizarlo...pero a fin de curiosear termine creando un usuario. Poco tardé en encontrar amigos del secundario o de la facultad navegando en esta nuevita red social. Gente que hacia muchos años que no veia y que gracias a este nuevo mundo virtual podía volver a encontrar. El facebook logro que me amigara con una compañera de la facultad con quien estuve alejada mucho tiempo, de otro modo jamas me hubiera amigado...quien iba a levantar el teléfono para llamarse y pedirse disculpas o tratar de arreglar la situación ? en cambio, a través de esta red de amistad encubierta...con mensajitos de por medio me amigue y hasta comenzamos a visitarnos y a presentarnos la familia con la que contábamos ahora. Después me di cuenta que lo que no es, no lo es de ninguna manera y esa amistad no iba a perdurar bajo ningún tipo de red social ni de relación telefónica a la distancia. Y con los amados compañeros de secundaria pasó lo mismo, poco a poco me fui dando cuenta que si no los toleraba cuando iba a la escuela -lo mismo ellos hacia mi- para que mostrarles mi vida ? para que curiosear en la vida de ellos ? tampoco prosperó.
Le encontré una vuelta de tuerca al facebook y lo comencé a usar muy seguido, me gustaba estar en contacto con gente que no me veía por razones de tiempo de organización, etc. Me gustaba compartir estados, opiniones, fotos de los chicos, cosas que hacia en mi vida diaria. Hasta que esta red me atrapó y quede a merced de sus encantos. Ya facebook era parte vital de mi vida, te das cuenta cuando se tornó en enfermedad en el momento en que empezas a vivir las cosas como posteos, cuando comenzas a sacar fotos e imaginas que nombre le vas a poner al titulo. Pero en todo caso, hasta acá la enferma era yo y punto.
La mirada ajena a veces funciona como espejo y otras veces como bomba de tiempo. Recibía en todo momento indirectas o directas del mal uso que le daba al facebook. Algunos por cariño me explicaban que exponía demasiado mi vida, que me arriesgaba...otros por maldad, algún otro por envidia..en fin. Siempre hice caso omiso a los comentarios, algunos me molestaban porque venían de gente querida...otros ni me interesaban.
Hubo un momento, que no puedo definir, en que decidí cerrar el facebook. No lo cerré por lo que me decían, sigo pensando que la gente que le tiene miedo a Internet debería tenerle mas miedo a cosas mas tangibles. No hubo una situación certera que me hiciera decidir cerrarlo. De pronto sentí que no lo necesitaba mas, que quería mas amigos de carne y hueso..mas: vamos a tomar un café ? y no tanto "me gusta" en facebook. En fin, no tiene mas vueltas....lo cerré.-
La reacción del entorno cuando lo cerré fue muy llamativa. Algunos no entendían el por qué, otros creían y deben seguir creyendo que me paso algo que alguien me amenazo... es para justificar sus ridículos miedos al ciberespacio. Otros creen que definitivamente senté cabeza y me hice responsable de mis actitudes irresponsables publicando mi vida...En fin...
Pero lo que me llama poderosamente la atención es como ahora que lo cerré mucha gente anti facebook me dice que lo abra, que es una pena, y comienzan a darme ejemplos de los buenos usos que se le puede dar. Lease bien, es la misma gente que estaba en contra de mis publicaciones.
Mi mirada ante el facebook: no tengo una, tengo muchas.
*A mi me servia para estar en contacto con gente, para comunicarme mas; aunque después me di cuenta que al final estaba comunicándome menos...paradojas de la vida.
*Que la gente siempre esta desconforme con lo que uno haga, o al menos siempre tiene una opinión sobre lo que uno hace, y esto no tendría que afectar la toma de decisiones de uno.
*Que nadie resiste un archivo, y esta bien que así sea...porque la vida tiene muchas circunstancias que van haciendo que cambies de opinión frente a distintas cosas.
*Que no existe buen uso o mal uso del facebook, que cada uno lo usa como quiere.-
No hay comentarios:
Publicar un comentario